jueves, 20 de mayo de 2010

lo que el traficante de sal contó a Patty Ice




No he vuelto a la ciudad de Nis. Escuché la historia de un inmigrante serbio que decía haber visto al traductor en la torre Cele Kula. Tratando de cegar la visión del horror escondió su rostro en la oquedad que dejó una de las cabezas estirpadas al muro . El viento, el agua y los días habían erosionado el vacío hasta cincelar un embozo mineral que se ajustaba al semblante estremecido del traductor como el doble a su doble.

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